martes, 15 de septiembre de 2015

La enfermedad que endurece la piel



La esclerodermia es un conjunto de enfermedades  de la piel que hace que esta se torne fibrosa y dura. Los músculos, las vías respiratorias y los pulmones se van dañando progresivamente, poniendo en grave riesgo la vida del paciente. No se sabe con certeza que origina este extraño mal; lo que se sabe es que no es contagiosa y los especialistas no creen que sea algo hereditario. 

Image by Riccardo



 Según el sitio http://www.diariopopular.com.ar/notas/, las mujeres entre 35 y 40 años se encuentran entre las personas que más padecen esta enfermedad; no es cierto que se adquiera por desarrollar trabajos que estén relacionados con el frío, asegura la página web, y sostiene que este mal se puede confundir con otras patologías como lupus eritematoso, la artritis reumatoidea o cualquier otra enfermedad que afecte a los tejidos. Para obtener un diagnóstico preciso es necesario realizar una detallada revisión de la historia completa del paciente y analizar anticuerpos y creatinina, entre otros procedimientos.

Entre los síntomas que señalan la presencia de esta enfermedad está el de una leve hinchazón de la piel que se extiende hasta volverse dura y difícil de pellizcar. Cuando hace  frío se puede detener la circulación en las extremidades, lo que genera un cambio de color que va desde pálido hasta morado y puede ocasionar otras anomalías como úlceras o gangrena. Existen dos tipos de esclerodermia: 


  • Esclerodermia localizada: Únicamente afecta el tejido de la piel, más no los órganos principales. Esta esclerodermia puede mejorar e incluso desaparecer sin necesidad de tratamiento, no obstante, en algunos pacientes se puede presentar de manera crónica, ocasionándoles graves daños en la piel.


  • La esclerodermia sistémica: Puede afectar todo el cuerpo, incluyendo piel, tejidos, vasos sanguíneos y órganos principales.
 

Aunque es una enfermedad que se presenta comúnmente en mujeres adultas, los niños también pueden desarrollar esta extraña patología. En estos casos, el tipo más común que se presenta es el de esclerodermia localizada, la cual, como ya vimos, no compromete los órganos internos. Sus síntomas son manchas endurecidas en la piel, que pueden adoptar dos formas distintas:


  • Morfea: Se le llama así a una mancha de dimensiones variables; puede ser de forma redonda u ovalada y puede presentarse en cualquier área de la piel. Se da el caso en que el niño experimente dos o más manchas al mismo tiempo. Generalmente, esta patología se detiene, e incluso se revierte en algunos años.



  • Esclerodermia linear: Se presenta como una lesión alargada, "en cinta", que, usualmente, aparece a lo largo de un miembro. Si se da sobre la frente se le conoce como "esclerodermia en sablazo o coup de sabre". Este tipo es de más larga evolución y mayormente resistente a las medidas terapéuticas. Es común que la esclerodermia linear ocasione atrofia de las masa musculares subyacentes; también puede generar el acortamiento del miembro afectado debido a que no se da el crecimiento normal. Si se presenta a través de una articulación podría ocasionar la pérdida de movimiento de esta.  


La esclerodermia localizada se origina comúnmente antes de los 40 años; está más extendida entre las personas con ascendencia europea. Por su parte, la esclerodermia sistémica se da en su mayoría en personas que están entre los 30 y 50 años de edad, y, a diferencia de lo anterior, es más común entre los afroamericanos que entre personas de ascendencia europea.


sábado, 25 de julio de 2015

Conoce tu estado de salud a través de tu lengua



La lengua, pequeño órgano que puede desencadenar grandes tormentas si no se sabe controlar. Con ella saboreamos y degustamos, hablamos, cerramos sobres de cartas, besamos y nos burlamos de alguien. Realmente son muchas las funciones que podemos hacer con la lengua, pero, ¿sabías que a través de este órgano podemos detectar alguna enfermedad presente o que esté a punto de aparecer? 




La lengua se conoce como “el corazón de los órganos” ya que es este minúsculo músculo es el que hace que las comidas tengan sabor. Cuando te miras al espejo seguramente estás pendiente de tu cabello, tu rostro, los detalles de tu ropa, pero, ¿le dedicas al menos un vistazo a tu lengua? El color y textura, incluso el olor que ella tenga, puede revelar mucho acerca de tu salud. Este órgano está compuesto por una serie de nervios que son activados por nuestro estado de salud, lo que hace que la lengua experimente cambios en su apariencia. Una lengua sana, en su estado normal, tiene un aspecto rosáceo, es sedosa y presenta pequeños bultitos repartidos de manera uniforme por toda su superficie. El sitio http://mx.selecciones.com/ da algunas recomendaciones acerca de los cuidados básicos que debemos tener con ella; el sitio aconseja cepillarla cuando nos lavemos los dientes, incluso puedes aplicar sobre ella un gel especial, esperar entre 10 y 15 minutos y luego cepillarla normalmente. Se desaconseja colocar joyas (los famosos piercing) ya que se corre el riesgo de adquirir alguna infección que además puede afectar tus dientes y tus encías. 

Este pequeño órgano que para nosotros pasa desapercibido (aunque, paradójicamente, es el que más usamos), es uno de los ejes centrales que se manejan en la medicina tradicional china. Ellos manejan conceptos que en occidente hemos ido asimilando: ahora sabemos que la lengua se divide en tres partes, cada una de ellas corresponde a un conjunto de órganos: la punta, por ejemplo, nos dice cómo se encuentran nuestros pulmones y nuestro corazón; la parte media hace referencia al estómago y al bazo; los lados, nos revelan el estado de la vesícula biliar mientras que y la parte del fondo nos dice cómo se encuentran nuestros riñones.

Si ves que tu lengua tiene un aspecto seco es señal de que estás atravesando por alguna grave crisis emocional. También es un indicador de que no estás consumiendo los suficientes nutrientes que necesita tu organismo. 

Cuando hay abultamiento y esa hinchazón permanece por un largo periodo de tiempo puede deberse a que los niveles de hemoglobina en la sangre estén muy bajos, lo que sería una señal de anemia (la piña ayuda a combatir esta enfermedad; visita nuestrositio y conoce más remedios naturales para tratarla). 

Si ves que tu lengua está muy roja puede ser una advertencia de que vas a tener fiebre alta. Las personas que se dejan llevar por el enojo muy fácilmente tienen la punta de su lengua demasiado roja. Un aspecto pálido, por el contrario, quiere decir que no hay suficiente calor y que la persona puede sentirse débil porque no tiene suficientes glóbulos rojos. 

Llagas constantes es señal de infección viral u hongos. Revela que no estamos consumiendo suficientes vitaminas y que permanecemos en un constante cambio de estado emocional.